La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

6 de abril de 2018

Responsabilidad en la convivencia


Si bien la responsabilidad socia ha sido aplicada y utilizada en el ambiente empresarial o de negocios, considero que tiene otras tantas aplicaciones precisamente en las relaciones humanas.

Y una de esas otras aplicaciones a la que me refiero es a la NEGOCIACIÓN, que me atrevo poner en mayúsculas. Es prácticamente una ley no escrita que todo aquel que pase a ocupar un puesto gerencial o superior se le prepare o al menos tome un curso de negociación, bajo el argumento que le será necesario en el puesto que ocupe.

Sin embargo, considero que la negociación no solamente le será necesaria sino además indispensable, y no solamente en su nuevo puesto sino también en cualquier relación humana, ya sea en su trabajo, en la calle y en su relación personal con su pareja y familia.

Me atrevo también a decir que a la gran mayoría de personas, sino es que a todas, no se nos preparó para la convivencia humana, ya sea en la casa con los hermanos o con los padres; y mucho menos en la relación con los compañeros de clase en la escuela, ni con nuestros compañeros en el centro de trabajo.

La primera relación social que tenemos como humanos, la desarrollamos de manera instintiva y desafortunadamente no siempre bien, poco se nos hace conscientes de la existencia “del otro”, ya sea el hermano, el condiscípulo o el compañero de trabajo. Y es en este aspecto donde hace falta que se aplique y ponga en práctica la responsabilidad social,

Y es en esta toma de conciencia de la existencia de “ese otro”, y es en donde interviene la negociación, ya que ese otro también piensa que tiene los mismos derechos que tenemos, ya sea por ser hermano o compañero de clase o de trabajo, o sencillamente por ser un humano como todos los demás.

Bajo este enfoque la responsabilidad social inicia de alguna manera con la negociación, el percatarnos de la existencia de ese otro, y, por lo tanto, socialmente tenemos que aprender a convivir negociando los intereses encontrados que puedan existir; las diferencias en las formas de hacer y de pensar siempre van a existir por la sencilla razón de que no todos pensamos igual, pero eso no autoriza a nadie a descalificar al otro.

Aunque pueda sonar exagerado, considero que de la misma forma que se nos enseña desde primaria las tablas de multiplicar y las reglas de la gramática, de la misma forma se debería enseñar que toda relación, ya sea social o comercial está basada en la negociación, y por lo tanto se debe de enseñar la negociación bajo una perspectiva de ganar-ganar, y no bajo el esquema del llamado juego “suma cero”, considerando este último como un sinónimo de supremacía.

En prácticamente toda actividad humana se convive en forma tácita o expresa con otra persona; y no hay una preparación de relaciones humanas y por consiguiente tampoco de negociación que se presenta en todo momento; en pocas palabras no se toma conciencia de la responsabilidad de esa convivencia en las relaciones sociales.

Seguiremos platicando …

22 de marzo de 2018

Construyendo un mejor mañana


Ir en búsqueda de una utopía o de un sueño, es para muchos el peor error que puede cometer un ser humano o una sociedad entera, es una pérdida de tiempo.

Sin embargo, para otros el ir en la búsqueda de esa misma utopía, le da la posibilidad de ser posible y por consiguiente alcanzable, aunque lograrla no sea fácil.

Todo lo anterior lo menciono por la reiterada percepción que hay sobre lo que implica y significa la responsabilidad social, la que es percibida por algunos como un sueño, un bello sueño sí, pero solamente un sueño que nunca será una realidad.

Si repasamos un poco la historia, está llena de casos y situaciones que en su momento fueron vistos como una utopía, algo que solamente puede darse en la imaginación; un ejemplo concreto es la esclavitud, todavía hace menos de dos siglos, en Estados Unidos se consideraba algo normal, a pesar que en otros países ya había sido abolida. Ahora en este siglo XXI está plena y prácticamente abolida; no solo desde el punto de vista legal sino también cultural, y aunque desafortunadamente todavía se práctica, se hace en forma clandestina y en zonas y lugares muy específicos.

De la misma forma puede estar sucediendo en la actualidad, así como en algún momento se percibió como algo anormal el que la gente trabajara solamente ocho horas al día y que tuviera días de descanso, lo mismo puede estar sucediendo cuando ahora hablamos de la responsabilidad social que tiene una empresa, una entidad que fue concebida sobre la marcha, que no fue ideada, diseñada o concebida de manera teórica, como fue pensada la sociedad y el gobierno por Carlos Marx en su obra El Capital.

La empresa como la vemos y se maneja en el mundo, seguramente fue creándose bajo una óptica mercantilista y con fines meramente económicos para quienes fueron considerados sus únicos dueños, los que aportan el capital. La sociedad como la concebimos y la manejamos ahora no existía; consideremos que la empresa como actualmente se entiende surge en plena revolución industrial, viendo la tecnología desde una visión económica que por lo tanto pretende incrementar la productividad, siendo ese su única razón de ser.

En función de lo anterior me atrevo a decir que la empresa es más bien un producto de dicha revolución industrial, como un instrumento como antes se mencionó también para incrementar la productividad, es decir, ganar más dinero. Y desde entonces el paradigma ha sido desarrollar la tecnología para ganar más dinero, siendo el ser humano y la sociedad en general, el medio o el instrumento para ganar más dinero.

Pero bien, todo lo antes dicho es pasado que nos guste o no está ahí y por ello no se puede cambiar. Sin embargo, nos sirve como lección para diseñar un futuro donde se cambie el paradigma y sea el ser humano el fin y no el medio.

Un futuro con mucha tecnología, pero más y mejor humano. Creo que este es el compromiso de las generaciones actuales que tienen una mejor y mayor conciencia del pasado y tienen en sus manos la posibilidad de crear un mejor mañana.

Seguiremos platicando ….

23 de febrero de 2018

La Revolución 4.0 y el Capital Humano

Dentro del flujo de información que nos llega diariamente a través de las redes sociales y por los medios convencionales, como la radio y la televisión, es posible que no tengamos la oportunidad de sopesar todas y cada una las notas que nos lleguen, y por ello, alguna que posiblemente sea importante se pasa sin siquiera darnos cuenta.

Y una de ellas que puede pasarse y que considero de gran importancia, es el efecto sobre el capital humano de la llamada Revolución 4.0; la cuarta revolución industrial; Esta nueva revolución, si tiene un comportamiento y consecuencia al igual que las anteriores, provocará un efecto importante sobre el ser humano en cuanto a su papel en el sector productivo, algo en lo cual no creo estar exagerando.

En la primera Revolución, en donde apareció la agricultura, el ser humano se convirtió en campesino y sedentario, cambio radicalmente su modo de vida que propició la creación de las primeras aldeas ya fijas, y también tuvo un efecto en cuanto su sociabilidad.

En la segunda Revolución, cuando apareció la máquina de vapor, el ser humano se movió del campo a la ciudad, ya que se requería lo que después se conoció como “mano de obra”, concepto que se gestó entre el siglo XVIII y XIX, y que sigue estando vigente hasta nuestros días.

Estos cambios tecnológicos, propiciaron lo que conocemos ahora con el término modelos de producción, donde la eficiencia y la productividad se convirtieron en los paradigmas del modelo económico impuesto por la Revolución Industrial en el siglo XIX.

Pero en los pasados 150 años el desarrollo tecnológico no se ha detenido, ni los modelos o formas de socialización tampoco, a pesar de las instituciones religiosas o diversas ideologías que procuran mantener un status quo de acuerdo a sus creencias.

Es evidente que, en al menos desde fines del siglo XX hasta la fecha, se han venido cuestionando y derribando paradigmas que se mantuvieron vigentes por centurias; ejemplo de ello es el desarrollo de la ciencia que tuvo su inicio desde la época de Galileo (1564-1642). Y que fue un enorme parteaguas en cuanto a los modelos de socialización y producción.

Ahora que ya estamos en pleno siglo XXI y ya llegó la Cuarta Revolución Industrial, si estamos maravillados y asombrados por todo lo que puede hacer la tecnología por ejemplo en el llamado internet de las cosas; es necesario pensar ya desde ahora que se puede hacer con todo el capital humano que será sustituido por las máquinas, qué tipo de actividades puede hacer ahora y podrá hacer en el futuro, que tengan una aportación social.

Y así como las anteriores revoluciones industriales anteriores modificaron y crearon nuevos modelos de sociabilidad; con toda la experiencia adquirida hasta ahora, el ser humano tiene la responsabilidad de aprovechar la tecnología en su beneficio total, tanto en la generación de riqueza como el mejorar su nivel de vida.

Creo que es necesario terminar con el modelo actual vigente de dos tipos de humanidades en función de su propiedad o riqueza. Tenemos solamente un planeta y pertenece a todos por igual.

Seguiremos platicando ….


19 de enero de 2018

El principal obstáculo para lograr la sustentabilidad

Por lo que visto hasta ahora en estos primeros días de este 2018, la sustentabilidad por medio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), están adquiriendo más importancia tanto en México como en el mundo, algo que sin duda es positivo y que puede ser un punto de inflexión tanto para el futuro a corto plazo como para el largo plazo.

Sin embargo, todo lo que se dice para lograr los mencionados objetivos está en función del aspecto económico; para lograr su cumplimiento se requieren de grandes inversiones, ya sea por parte de los gobiernos y del sector privado; y este último busca incentivos por parte de los gobiernos para llevar a cabo los proyectos en materia de sustentabilidad.

En otras palabras, por muy loables y positivos que sean estos ODS, su cumplimiento está sujeto al ámbito económico, siendo esto su principal escollo a pesar de que de sobra se conoce la bondad de ellos para toda la humanidad.

Esto pone en clara evidencia que el modelo de vida que se tiene en nuestra civilización, tiene como principal propósito el dinero, siendo este “la piedra de toque” para cualquier proyecto por muy loable que sea como se dijo previamente.

Los ODS no solo implica por ejemplo el terminar la pobreza en el mundo como señala el primero de ellos, sino considero que va más allá de eso, implica el crear un modelo de vida en donde no se repitan perpetuamente las condiciones que generan la pobreza que ahora se observa en todo el planeta; cambiar el modelo de vida.

Lo mismo sucede con el uso de los recursos para generar energía, hacer lo necesario para terminar de usar por ejemplo el petróleo para terminar la contaminación.

En el mundo existe el suficiente dinero para poder alcanzar relativamente fácil estos ODS, por lo que considero que el problema principal para poder lograrlos no es solamente el dinero, sino más bien un cambio de mentalidad en donde el dinero no sea el atractivo principal para lograrlo.

En el mundo se han empezado emitir los llamados “bonos verdes”, que sirven para financiar proyectos de tipo ecológico; en otras palabras, el incentivo para obtener dinero para estos proyectos es obtener más dinero y no el proyecto ecológico por sí mismo. Insisto, es el dinero la base y el objetivo para poder lograr estos ODS.

Del 23 al 26 de enero se realizará la Reunión anual del Foro Económico Mundial; sería interesante proponer a quienes acuden a esta reunión, el utilizar el dinero que existe para poner en marcha estos ODS plenamente, pero no buscando una utilidad posterior, pensando que no son una inversión en términos financieros, que es una inversión para lograr una mejor calidad vida para quienes viven en este planeta.

Nos hemos acostumbrado a ver la pobreza en todas sus manifestaciones, y muy poco se hace para erradicarla plenamente, es ya parte del paisaje y pensamos que es algo natural cuando se tienen todos los medios para terminar con ella.

Seguiremos platicando ….